Que agradable cuando nos invitan con todos los gastos pagos.

Si vamos a comer, delicioso.
Si vamos a pasear, divertido.

Su cuenta está pagada
Independientemente  cuál sea el motivo, Dios ha pagado nuestra Cuenta, disfruta de su Favor y Gracia el día de hoy.

Hace un año fui intervenida en una cirugía, lo que apremiaba hacernos lo antes posible y Gracias a Dios fuimos atendidos por los mejores, pero si hoy miro al pasado por los 365 días, no existía posibilidades de recibir el mínimo de posiciones o posibilidades, pero lo Grato fue que a Dios le agradó decirme, Tú cuenta está pagada.

Hoy no sé cuál pueda ser tú escenario, pero segura puedo estar que Dios puede pagar tú cuenta, sanar tú dolor, curar tú herida, proveer tú alimento y aprovisionar para tu familia.

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Por Kathia Camarena Mendoza

Mujer con la firme convicción que nada ocurre por casualidad, he decidido #Valorar cada latido que Dios me permita vivir con pasión y entrega.