
Agradecida.
Así comienza Valorando Cada Latido este 2025.
No es solo una palabra bonita. Es una postura del alma. Es la forma en que decido mirar la vida, incluso cuando no todo es perfecto, incluso cuando no todo es claro. Porque he aprendido que cada latido cuenta, y cada día trae consigo una nueva oportunidad para vivir con intención.
Una promesa que sostiene
Este año, hay dos promesas que han sido mi ancla:
Miren las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? Mateo 6:26
Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Hebreos 11:6
Estas palabras no son solo versos bonitos. Son recordatorios vivos de que no estoy sola, de que hay un plan más grande que mi entendimiento, y que mi parte es confiar, caminar y vivir con fe.
Nada es casualidad
Soy Kathia Camarena, y tengo la firme convicción de que nada ocurre por casualidad.
Cada encuentro, cada desafío, cada logro y cada silencio tiene un propósito. A veces lo entiendo al instante; otras veces, me toma tiempo. Pero siempre, al mirar atrás, descubro que todo tenía sentido.
Valorando Cada Latido nació de esa certeza. De saber que incluso en los momentos más difíciles, hay algo que agradecer. Que cada respiración es un regalo. Que cada paso, por pequeño que parezca, forma parte de un diseño divino.
Vivir con intención
Ser intencionales no significa tener todo bajo control. Significa elegir conscientemente cómo respondemos, cómo amamos, cómo servimos.
Significa detenernos a escuchar, a valorar, a sembrar con propósito.
Este año, me propongo:
- Escuchar más y hablar con más compasión.
- Elegir la fe por encima del miedo.
- Celebrar los pequeños logros con gratitud.
- Recordar que cada latido es una oportunidad para amar, servir y crecer.
Una invitación
Hoy quiero invitarte a hacer una pausa.
A respirar profundo.
A mirar tu vida con ojos nuevos.
¿Qué pasaría si decidieras vivir este año con intención?
¿Qué cambiaría si valoraras cada latido como un regalo irrepetible?
No necesitas tener todas las respuestas. Solo necesitas dar el siguiente paso con fe.
Gracias por caminar conmigo.
Gracias por ser parte de esta comunidad que elige vivir con propósito.
Gracias por valorar cada latido.
Con gratitud,
Kathia Camarena
